Calentamiento, saltamos, gritamos, nos coordinamos, nos paseamos, masajito en la espalda antes de empezar la parte interesante, saltamos más, gritamos más, nos relajamos y vamos allá. Con un poco de retraso debido a razones alienas al escritor (muy agradables, por cierto), aquí llegamos con la tercera parte de la serie. Hoy toca utilidades varias de las botellas de plástico.
Bien para empezar cada uno ha de elegir su botella. El método utilizado para tal fin ha sido el primer ejercicio. Cierras los ojos de la mitad de la gente. Para conseguir esto los agrupas a todos en parejas, y le dices a uno de la pareja que cierre los ojos, y ya está, justo la mitad los han cerrado. El otro de la pareja va a buscar una botella y se la deja tocar, al cabo de un tiempo prudencial se dejan todas las botellas en el centro, la mitad que tienen los ojos cerrados los abren, la otra mitad los dejan abiertos, ya que ya los tenian así, y los que los acaban de abrir tienen que reconocer su botella y cogerla. Para que el ejercicio funcione bien es necesario que todas las botellas sean diferentes, ya que sino tenemos un problema de unicidad. Repetimos el juego con la otra mitad y ya tenemos a cada uno con su botella.
Luego puedes hacer diferentes ejercicios con las botellita, cada uno el suyo y luegos cambias, y copiando las coreografías (manías persecutorias en darse golpecitos con la botella en la cabeza, que no se dan cuenta que duele), siguiendo el ritmo de la música, y después de jugar un rato vamos al ejercicio estrella.
Para este ejercicio necesitamos varias parejas de 2 personas (no sirven parejas de un jarrón y un perro o una carabana y un móbil, deben ser 2 personas), y una botella por pareja. Cada pareja decide una manera de hacer sonar la botella, golpecitos, más fuerte, menos fuerte, con ritmo, rascarla; hay que utilizar la imaginación. Una vez pactado el sonido, cerramos los ojos de uno de los integrantes de la pareja y le damos la botella al otro. El poseedor actual de la botella debe ahora guiar por la sala (se necesita una sala, no podemos jugar en el vacio, además la sala debe tener aire, tanto para la supervivencia de los componentes de la pareja como para la transmisión del sonido) a la persona que tiene los ojos cerrados usando el ruido de botella pactado. Vaya, lo mismo que la semana pasada, pero en vez de con contacto, lo guias por sonido. No tiene tanto morbo, es cierto, pero tiene su gracia, que es que el resto de parejas están aciendo lo mismo con ruidos diferentes pactados, y tu sólo debes seguir el tuyo, que debes ser capaz de diferenciar. A parte de que es más difícil tanto de guiar como de seguir, vaya que toca concentrarse, no sirve dejarse llevar.
El masajito con botella de después también está bien, y sobretodo, si en el grupo hay alguna niña de unos 5 años, no te pegues con ella para conseguir una botella, queda muy feo, por mucho que la niña se esté riendo, el resto de la clase te mira en plan, tio, de que vas.
La semana que viene más.
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