Bien, ayer (actualización, el miercoles) nos fuimos de excursión a la montaña. Todo acabó bién, ya que estoy aquí contandolo, y de hecho también fue bien, y sin mayores percances que destacar, una rascada en mi brazo derecho y unas vistas maravillosas. Pero contado así no tiene mucha gracia, así que lo decoraremos convenientemente.
La excursión empezó a la hora de comer, organizando. El grupo estaba formado por cuatro personas, una argentina, un austriaco, un andorrano, y un noruego, al que le vamos a cambiar el nombre del país para que empieze por a. Decidimos la montaña, que mide 1.500 metros. Estamos a 500, asi que tocara subir 1.000. Cogemos el coche, paramos en el super para abastecernos de agua, i nos dirigimos al punto de salida. Las cosas empiezan mal ya que nos perdemos a las primeras de cambio. Concretamente buscando el punto de inicio con el coche. Si esto nos pasa en carretera, cuando estemos en la montaña ya veras...
Bueno, como no encontramos el punto de inicio A, nos dirgimos al B. Aparcamos, cogemos mochilas, y "a,munt que fa pujada", que significa arriba que hace subida, pero en castellano no tiene gracia. Al cabo de 5 minutos ya no sabemos por donde continuar, pero por suerte tenemos un cartel delante. Al cabo de diez la integrante argentina cede ante los designios de la montaña. Continuamos la excusriosn los tres que quedamos.
La pendiente aumenta a cada paso (pongase musica tipo al filo de lo imposible), son los momentos mas duros de la excursión sinó de la vida de nuestros expedicionarios. Descubro que el noruego es una persona directa. Se pierde cada 5 minutos aproximadamente, pero basicamente porque el camino va haciendo eses para suavizar la pendiente, y el tira recto. Casualmente el priemro en caerse soy yo, y mira que iba por el camino normal. Nada grave, las manos un poco sucias. Continuamos subiendo, y nos perdemos mas de la cuenta, ya que delante tenemos un muro de unos 200 metros. El pico esta justo encima, pero claro, tan recto ni los noruegos suben. Ups ups ups, problema, vamos ahacia la izquierda en busca del camino de marquitas rojas y blancas.
El noruego se para a mear (me dice que tiene que parar por "algo"), así que me voy hacia el austriaco y me lo encuentro con las mismas ocupaciones. Yo decido encontrar el camino, ya que no tengo ganas. Una vez localizado comprovamos que hemos de cruzar un glaciar para continuar, concretamente 15 metros de largo. Lo sorteamos si mayores problemas, sólo un par de patinadas mias, pero sin llegar a caer. El camino se va suavizando y parece que nos acercamos al final.
Se acaba la ascensión, y sólo nos queda un paseito encantador por el filo para llegar al punto final. Las vistas espectaculares.

Después de esto toca la bajada. Como la cena nos la sirven a las 6 (llamesele merienda grande), toca darse prisa. Decidimos cambiar de camino ya que tenemos miedo de caernos debido al desnivel, y empiezo a sospechar que el austriaco de lo que realmente tiene miedo es de que yo me caiga, y el noruego de no llegar a tiempo a la cena. El segundo es infundado, el primero parece que no, ya que cada vez tropiezo más. Encima nos encontramos un bar (los austriacos ponen bares en medio de la montaña) y me castigan sin chocolate caliente, ya que no llegamos a la cena.
Y empieza la parte dibertida de verdad. Mi micromosculatura ha dicho basta, ya que andar, ando, pero cada vez que hay que estabilizar es un espectaculo. Encima estan cortando arboles y han cerrado el camino, así que medio-improvisamos el descenso. Dos caidas hasta que llega el momento crucial. El austriaco, que va abriendo camíno avisa de algun peligro, me miro al noruego para preguntarle si lo ha entendido, y de paso aprobecho para patinarme con el suelo mojado, caerme de culo, y patinar durante varios metros (bueno, sólo 2). El noruego no se si sabía había entendido al austriaco, pero ahora seguro que sabe qual es. Y yo tengo el culo mojado de barro y el brazo derecho negro, con manchitas rojas. En la habitación, cuando me limpie el fango comprobaré que es sangre.
Tres patinadas leves más y llegamos al coche. Estiramos, duchita, y cena. Se acabo lo que se daba. He tardado como 4 días en escribir este post, y ¿porque? pues porque me han pasado un montón de cosas más. Eso si, aún tengo agujetas. Mañana más.
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